La economía argentina enfrenta una creciente incertidumbre financiera tras el aumento del riesgo país, que alcanzó los 544 puntos. Esta situación es consecuencia del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que afecta tanto a los mercados locales como internacionales. En la bolsa de Buenos Aires, el índice S&P Merval experimentó una caída del 0,5%, con retrocesos notables en acciones de bancos y empresas energéticas como BBVA y Banco Macro.
A su vez, los ADRs argentinos en Nueva York sufrieron descensos de hasta el 6%, acentuando la tendencia negativa del mercado. La situación global también ocasionó un aumento en el precio del petróleo, que superó los 100 dólares el barril, complicando aún más la situación para economías que dependen del financiamiento externo, como la argentina. En este contexto, se evidencia la vulnerabilidad del país frente a shocks externos que amplifican los desequilibrios internos.