La situación económica en Argentina continúa siendo crítica, afectando especialmente a sectores que generan empleo, como la industria textil y el comercio. Ambos sectores operan en niveles negativos, mientras que se observa un desplazamiento de capital hacia áreas más intensivas, como la energía y la minería.
El ministro de Economía, Luis Caputo, enfatiza que el equilibrio fiscal es esencial para evitar un aumento del riesgo país y mantener la estabilidad cambiaria. A pesar de una recaudación en declive y la falta de crecimiento, se espera que la desaceleración de los precios impulse la recuperación del poder adquisitivo.
Un informe de la Fundación Mediterránea resalta que el 80% de una canasta básica de productos es más costosa en Argentina que en Brasil, lo que impacta en el sector inmobiliario. Actualmente, construir en el país es significativamente más caro en dólares, lo que ha llevado a muchos desarrolladores a postergar nuevos proyectos.
Por último, una encuesta de la Universidad de San Andrés revela que la imagen negativa del presidente Javier Milei alcanza el 60%, lo que refleja un contexto social complejo que podría influir en la percepción sobre la recuperación económica.