El expresidente de Venezuela se declaró inocente ante una corte federal tras su captura por fuerzas estadounidenses. Enfrenta graves cargos relacionados con el narcotráfico, narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína.
Durante la audiencia, el exmandatario negó las acusaciones en su contra y afirmó haber sido secuestrado en Caracas junto a su esposa, Cilia Flores. Este incidente ha generado reacciones diversas en el ámbito internacional y ha puesto en el foco la situación política de Venezuela.