La situación de la delincuencia en la región ha alcanzado niveles alarmantes, afectando incluso a los difuntos. En un insólito incidente, un coche fúnebre fue robado durante la madrugada de este lunes, sin que los delincuentes se dieran cuenta de que en su interior había un ataúd.
Este hecho pone de manifiesto la creciente preocupación de la comunidad ante la inseguridad, que parece no tener límites. Las autoridades locales deberán abordar esta problemática que afecta tanto a vivos como a fallecidos.