La reciente decisión de cerrar la fábrica de neumáticos afecta profundamente a la comunidad de Ensenada, ya que alrededor de 920 empleados se encuentran en una situación crítica. Esta medida también repercute en al menos 20 puestos de trabajo adicionales que dependen directamente de la continuidad de la marca.
Los trabajadores y sus familias enfrentan momentos de alta incertidumbre ante la falta de información sobre su futuro laboral. La situación genera preocupación en la región, donde la economía local podría verse afectada por la pérdida de empleo y el cierre de la planta.