El comedor comunitario Pequeño Gigante, situado en Los Hornos, está enfrentando una grave crisis que amenaza su continuidad. Desde hace ocho años, este espacio brinda asistencia alimentaria a unas 120 personas, incluyendo niños y adultos. Sin embargo, la falta de alimentos se ha agudizado en las últimas dos semanas, lo que ha llevado a sus responsables a solicitar la colaboración de la comunidad y organizaciones para poder seguir funcionando.
Felisa Esquinque, referente del comedor, explicó que actualmente no cuentan con los recursos necesarios para ofrecer sus servicios, que incluyen almuerzos dos veces por semana y meriendas los lunes. "Hoy estamos sin alimentos para poder funcionar", afirmó Esquinque. Para garantizar la continuidad de su labor, el comedor pide donaciones de alimentos no perecederos o contribuciones económicas.
La comunidad puede ayudar contactando al 221 601-6013 o realizando transferencias al alias feli.tute.delia. Las madres del barrio trabajan de manera desinteresada para asistir a quienes más lo necesitan, mostrando un compromiso firme con la solidaridad en momentos de crisis económica.