Un derrumbe de balcón en un edificio situado en 38 entre 2 y 3 provocó gran inquietud entre los vecinos el pasado lunes por la noche. La caída de mampostería alertó a la comunidad sobre los peligros asociados a la situación edilicia en la zona.
Este incidente ha reavivado los reclamos por controles edilicios, evidenciando la necesidad de una revisión exhaustiva de las condiciones de seguridad en los edificios de la región. Los vecinos expresaron su preocupación por la falta de supervisión y la posibilidad de que ocurran nuevos accidentes si no se toman medidas adecuadas.