La ciudad de Ensenada ha experimentado una disminución significativa en el consumo durante el comienzo del año, con una caída del 45% en comparación con periodos anteriores. Esta tendencia es evidente en el comportamiento de los comerciantes, quienes observan una merma constante en sus ventas.
Los dueños de comercios han señalado que los clientes están comprando cada vez menos, lo que impacta directamente en la economía local. Este fenómeno se refleja en la actividad diaria de los negocios, donde la preocupación por la baja en las ventas se ha vuelto palpable.
Las autoridades y los comerciantes locales analizan posibles estrategias para revertir esta situación y reactivar el consumo en la comunidad.