El 1° de enero, una familia en Ensenada vivió una tarde caótica, marcada por un violento enfrentamiento entre vecinos. La disputa, cuyas causas aún no se han esclarecido, derivó en disparos, agresiones con cuchillos y serias amenazas.
Ante la gravedad de la situación, se requirió la intervención de la policía, que no dudó en utilizar balas de goma para intentar controlar el conflicto. La presencia policial fue notable en la zona, subrayando la tensión que se vivió en ese momento.
Este incidente ha generado preocupación en la comunidad local, que espera respuestas sobre los motivos detrás de este violento altercado y las medidas que se tomarán para garantizar la seguridad de los vecinos.