Los dos sospechosos involucrados en la muerte de Santiago Correa permanecen detenidos tras negarse a declarar ante el fiscal. Uno de los detenidos es el dueño de la casa en City Bell donde fue hallado el cuerpo de la víctima.
Inicialmente, este individuo se presentó como la pareja de Santiago. El segundo detenido, que es amigo del propietario, había manifestado que se encontraba en el lugar para ofrecer ayuda.