La política mendocina se caracteriza por el predominio de espacios informalmente masculinos, como asados y partidos de fútbol, donde se toman decisiones clave. Sin embargo, un cambio parece estar en marcha con la aparición de mujeres en cargos relevantes dentro del Gobierno, quienes desafían el tradicional enfoque conservador de la gestión de Alfredo Cornejo.
Referentes como Marité Badui, Jimena Latorre y Mercedes Rus están comenzando a hacer sentir su voz en un ámbito que históricamente ha estado dominado por hombres. A diferencia de sus colegas masculinos, estas mujeres poseen una formación profesional más sólida y un menor nivel de obsecuencia ante la figura del poder.
A pesar de que el “género” ha sido un obstáculo en el pasado, hoy las mujeres representan la mayoría entre los graduados universitarios y lideran en sectores exigentes como la educación y la justicia, donde los cargos se obtienen a través de concursos y no solo por decisiones políticas. Este fenómeno sugiere que, aunque persista la brecha en la toma de decisiones, el panorama podría estar cambiando hacia una mayor inclusión y reconocimiento de las capacidades femeninas en la política mendocina.