La rutina matutina de los vecinos se vio alterada por la presencia de patrulleros en la entrada de la Facultad, sorprendiendo a los estudiantes que se dirigían a cursar. La mañana del lunes comenzó con un clima frío y neblinoso, lo que hacía que la escena fuera aún más inesperada.
Los estudiantes notaron la inusual cantidad de vehículos policiales y se preguntaron qué estaba ocurriendo. La situación generó inquietud entre quienes se acercaban a la institución, que no esperaban un despliegue de esta magnitud en su camino habitual hacia las clases.