La historia criminal de La Plata está marcada por apodos que trascienden generaciones. Uno de ellos es el Clan Pippo, que se remonta a años anteriores y que comparte similitudes con la familia Puccio, popularizada por la película de Pablo Trapero.
El término "Clan" se asocia frecuentemente a la familia Puccio en la actualidad, pero su uso en La Plata tiene raíces más profundas. Los Pippo, vinculados por lazos de sangre, también fueron protagonistas en la historia delictiva de la región.
Este apodo refleja el impacto que ciertos grupos familiares han tenido en la percepción pública de la criminalidad en la ciudad, generando un interés que perdura en el tiempo.