La muerte de Érica Valdez en Berisso ha generado un nuevo giro en la investigación, que se reabrió bajo la carátula de femicidio tras la incorporación de un informe de geolocalización. Este informe ubica el teléfono de su expareja, Ángel Pérez, cerca del módulo policial en el momento del disparo, lo que contradice su declaración de haber estado en casa cuidando a su hijo.
Los familiares de Valdez han exigido que se investiguen los movimientos de Pérez, quien había afirmado no haber estado presente en el lugar de los hechos. El registro indica que su teléfono estuvo en la zona del módulo entre las 19 y las 19.20 horas, coincidiendo con el horario del incidente. Además, se han presentado imágenes de YPF que muestran a una persona desplazándose hacia el módulo policial, lo que podría aportar más información a la causa.
La familia solicita que se analicen las grabaciones de Y-TEC para intentar identificar a la persona en cuestión. A cuatro meses del trágico suceso, continúan reclamando que se produzcan todas las pruebas pendientes para esclarecer la verdad detrás de la muerte de Érica Valdez.