La recuperación de una bicicleta robada se logró gracias a la astucia de la víctima, quien engañó al ladrón. El encuentro se acordó a través de redes sociales, y tuvo lugar en un edificio situado en 15 entre 36 y 37.
El lugar elegido para la supuesta transacción fue la zona del mayorista Nini. Esta acción permitió a la víctima recuperar su pertenencia y evidenció la importancia de la colaboración comunitaria en la lucha contra el delito.