Un niño llegó a su colegio con una herida de bala en la pierna izquierda, lo que generó gran preocupación entre los vecinos y el personal educativo. Este grave incidente de violencia familiar ha puesto en alerta a la comunidad y, en particular, a un directivo del establecimiento.
Al indagar sobre el estado del menor, se constató que su madre intentó minimizar la situación, presentando contradicciones en su relato. Este hecho ha suscitado inquietudes sobre la seguridad y el bienestar de los niños en la zona.