El fenómeno de las apuestas ilegales está afectando a los adolescentes de la Ciudad y de todo el país, donde se estima que el 80% del juego online es clandestino. Estas plataformas operan a través de un circuito que inicia con la creación de empresas en paraísos fiscales, lo que permite evitar controles y regulaciones en Argentina.
Una vez establecida la empresa, se forma una red de cajeros que actúan como intermediarios entre los jugadores y las plataformas. Estos cajeros pueden ser tanto personas que operan de manera remota como conocidos de los adolescentes en sus entornos escolares o barriales. Su función es atraer a los jugadores y facilitar el acceso a los casinos online ilegales.
Este sistema ha llevado a un aumento de conflictos entre jóvenes, como se ha reportado en diversas ocasiones. En 2025, este medio informó sobre múltiples peleas entre adolescentes, que podrían estar vinculadas a desacuerdos relacionados con el dinero y las apuestas. La propagación de enlaces para acceder a estas plataformas también crea un riesgo adicional, ya que estudiantes comparten información que puede llevar a otros a involucrarse en el juego ilegal.