La reciente muerte del Indio Solari ha generado una profunda crisis en el gobierno, especialmente tras el rechazo de Martín Menem a la petición de velarlo en el Congreso. La familia del músico y los fanáticos habían solicitado que se abrieran las puertas del palacio legislativo, pero Menem comunicó que no se cumplen las condiciones necesarias para llevar a cabo un evento de tal magnitud.
El ministro de Seguridad realizó una evaluación que concluyó en que la infraestructura y logística del Congreso no son adecuadas. Este anuncio generó una ola de críticas hacia Menem, quien fue señalado por su incapacidad para gestionar una despedida que ha reunido a cientos de miles en el pasado, como los velorios de Juan Domingo Perón y Raúl Alfonsín.
Ante el descontento social, el gobierno ha considerado la posibilidad de trasladar el velorio al predio de Tecnópolis, aunque esta opción depende de la aceptación de la familia. La Secretaría General de la Presidencia y otros funcionarios están intentando comunicarse con el abogado de la familia, pero hasta el momento no han recibido respuesta.