Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos dictó un fallo en contra de la política del gobierno de Donald Trump que permite la deportación de migrantes a terceros países sin previo aviso. Esta decisión fue tomada por un panel de tres jueces del Primer Tribunal de Apelaciones, que en gran medida confirmó un fallo anterior del Distrito Federal en Massachusetts, considerándolo ilegal.
La normativa en cuestión indicaba que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) no estaba obligado a notificar a los extranjeros sobre su deportación a otros países, siempre que se garantizara que no enfrentarían persecución o tortura. Sin embargo, el juez Seth Aframe, en representación del panel, enfatizó que el derecho a impugnar un traslado pierde su validez si no se informa previamente al migrante sobre su destino.
El Tribunal rechazó los intentos del Departamento de Seguridad Interna de justificar una excepción a la normativa existente. Además, la administración de Trump ha enfrentado múltiples desafíos legales relacionados con esta política, y se prevé que la Casa Blanca continúe apelando hasta las instancias más altas para revertir este fallo.