La reciente guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos ha escalado, afectando a más de 500 productos canadienses. A partir del 8 de septiembre, Ottawa implementará represalias tras la imposición de aranceles del 50% por parte de Washington sobre productos canadienses, que representan aproximadamente el 5% de las exportaciones a EE. UU.
Los sectores más impactados incluyen equipos electrónicos y eléctricos, plásticos, muebles y productos lácteos, entre otros. Aunque los automóviles no están incluidos en esta ronda de aranceles, algunos componentes sí lo están.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, destacó que los cambios propuestos por Washington fueron vistos como una amenaza a la soberanía de Canadá. Entre estas demandas se encontraba la exención de plataformas como Netflix de las regulaciones canadienses sobre contenido, lo que Ottawa consideró inaceptable.