La crisis política que atraviesa el gobierno de Milei se intensifica con la decisión de Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores libertarios, de desobedecer una orden directa del presidente. Bullrich anunció que ejercerá su derecho a la objeción de conciencia respecto al retiro del pliego de Verónica Michelli como jueza federal, una medida que podría llevar a una ruptura dentro del oficialismo.
Este conflicto es especialmente grave para el gobierno, ya que Bullrich es una de las figuras más influyentes y reconocidas en el ámbito político, superando en expectativa a Milei en las encuestas. Su posible salida podría acarrear un daño electoral significativo en un momento crítico para el presidente, quien busca asegurar su reelección.
Además, Bullrich ha comenzado a activar su propio proyecto presidencial de cara a 2027, respaldada por figuras influyentes como Paolo Rocca, dueño de Techint. La situación también pone de manifiesto las deficiencias en la gestión del gobierno, especialmente en relación con los pliegos enviados al Senado, lo que ha expuesto la falta de control interno y la mala praxis de algunos funcionarios.