La captura de un ciudadano venezolano ha generado reacciones en la política argentina, destacando la postura del presidente Javier Milei. Durante la celebración, Milei exclamó un “Viva la Libertad Carajo”, evidenciando su apoyo a la operación. Sin embargo, este acto se realizó sin la legalidad requerida y sin la autorización del congreso de Estados Unidos.
La situación plantea interrogantes sobre las implicancias de actos unilaterales en el ámbito internacional. La respuesta del mandatario argentino refleja su alineación con decisiones que trascienden los límites legales establecidos por la comunidad internacional.