El nuevo filme de Paolo Sorrentino, titulado 'La Grazia', presenta una visión más humana del poder político, según el protagonista Toni Servillo. La película, que se ha estrenado recientemente en salas de varios países, incluyendo Argentina, busca mostrar un lado menos rígido de la política que el director ha retratado en obras anteriores.
La historia se centra en Mariano de Santis, un personaje inspirado en el presidente de Italia, Sergio Mattarella, quien se enfrenta a dilemas éticos al considerar la firma de una ley de eutanasia. Sin embargo, tanto Servillo como Sorrentino enfatizan que el personaje es una representación de múltiples figuras presidenciales italianas, en lugar de una imitación directa de Mattarella.
Sorrentino, conocido por su enfoque crítico hacia la política, ha manifestado que en este filme intenta explorar la dualidad del poder, alejándose de la imagen de políticos exhibicionistas que ha abordado en trabajos anteriores como 'Il Divo' y 'Loro'. Su intención es reflejar una visión más matizada de los líderes, quienes también deben lidiar con la incertidumbre y la responsabilidad.