El 3 de enero de 2026, se conoció la captura de Nicolás Maduro, un evento que marca un momento crucial en la política internacional. La operación, llevada a cabo por Delta Force con apoyo aéreo de F-35, es el resultado de una compleja misión diplomática que involucró a Recep Tayyip Erdogan como mediador clave.
A finales de 2025, la administración de Donald Trump optó por dejar atrás la presión económica sobre Venezuela y buscó una salida negociada. Erdogan, al ofrecer una solución que incluía la seguridad para Maduro en la órbita de la OTAN, se presentó como el aliado ideal para facilitar este proceso. La iniciativa, denominada "Operación Salida Segura", contemplaba un exilio en la costa del Mar Egeo.
Entre el 21 y el 22 de diciembre de 2025, se registró la llegada de dos aviones del gobierno turco al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, que jugaron un papel fundamental en la logística de esta operación. Los aviones, un Airbus A330 y un Gulfstream G550, estaban equipados para transporte VIP y comunicaciones encriptadas, lo que subraya la seriedad de la misión.