La situación económica en Argentina genera preocupación entre los sectores más vulnerables, ya que la mayoría de la población enfrenta dificultades para cubrir la canasta básica. Más de 10 millones de personas reciben ingresos que no alcanzan para satisfacer sus necesidades diarias, lo que resalta el creciente endeudamiento familiar.
Recientemente, el Indec reportó una caída de la economía del 0,5% en mayo, y un crecimiento apenas perceptible del 0,2% en comparación con el año anterior. Además, el consumo masivo sigue en descenso, acumulando siete meses de caídas, con una baja del 2,5% en junio.
A pesar de algunos indicadores macroeconómicos favorables, la actividad económica no logra despegar, lo que afecta la percepción del Gobierno y su capacidad para garantizar estabilidad. En este contexto, el Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) advirtió que la morosidad de las familias ha alcanzado niveles alarmantes, superando crisis anteriores como la de 2001 y la pandemia de Covid-19.