La situación política en el Gobierno se ha vuelto tensa tras los escándalos que rodean a Manuel Adorni, jefe de Gabinete. Funcionarios cercanos a Javier y Karina Milei han expresado su inquietud en reuniones individuales, lo que ha llevado al Presidente a reaccionar de manera vehemente, defendiendo a Adorni con la frase: “No me van a llevar puesto a Manuel ni a ningún funcionario que haga las cosas bien”.
Por otro lado, Karina Milei ha mostrado una actitud más abierta al diálogo, pidiendo tiempo hasta el 2 de julio para evaluar la situación. Este cambio sutil ha sido notado por quienes están al tanto de los movimientos en Olivos, sugiriendo que, aunque Karina defiende a Adorni, también está considerando otras opciones.
En medio de esta crisis, la defensa de Adorni se ha vuelto cada vez más difícil, con escasos apoyos mediáticos y un escenario donde las explicaciones sobre su patrimonio son cuestionadas. La próxima postura del nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, será clave en este contexto político inestable.