La muerte de Carlos "Indio" Solari ha generado una movilización masiva entre sus seguidores y ha impactado notablemente en el ámbito político del peronismo bonaerense. Máximo Kirchner y Axel Kicillof, quienes habían mantenido una comunicación escasa en las últimas semanas, se reunieron para coordinar la despedida pública del músico, lo que ha facilitado un diálogo que estaba casi ausente.
Máximo Kirchner fue el primero en acercarse a la familia de Solari, visitando su hogar en Parque Leloir poco después del fallecimiento. Por su parte, la administración de Kicillof se ha comprometido a ofrecer asistencia logística y espacios alternativos para el homenaje, resaltando la importancia de organizar un evento que honre la figura del artista. Estas acciones se desarrollan en un contexto de discusión sobre el rol del Estado en esta conmoción social.
A medida que avanza la organización, también han surgido propuestas para utilizar instalaciones nacionales que permitan albergar a un gran número de seguidores. La situación ha revelado el impacto emocional que ha tenido la muerte del Indio, lo que podría abrir un camino para reducir las tensiones internas dentro del peronismo.