El 26,9% de las personas con algún crédito activo enfrenta dificultades financieras significativas en la región. Esta situación afecta especialmente a los jóvenes, quienes son el grupo etario más vulnerable ante la carga de la deuda.
La mayor parte de las obligaciones de pago se encuentra concentrada en los bancos, aunque el problema se intensifica en las Fintech y otras entidades no financieras. Esta realidad plantea un desafío considerable para la comunidad, que puede verse impactada por la creciente morosidad en los pagos.