La situación política en el país se complica para el Gobierno, que busca desviar la atención de los desafíos actuales. La Casa Rosada se enfrenta a críticas por la reputación de algunos de sus funcionarios y la constante lucha interna dentro del oficialismo.
En medio de este contexto, acontecimientos externos como el Mundial y un reciente caso policial han tomado protagonismo, lo que podría ayudar a desviar la mirada de los problemas económicos que se presentan.
Los primeros datos económicos de mayo no muestran un panorama optimista, afectando tanto la actividad económica como el poder adquisitivo de la población. El Gobierno reconoce que necesita atravesar estas semanas difíciles y considera que cualquier suceso que capte la atención pública puede ser beneficioso en este momento.