El Gobierno evalúa la posibilidad de presentar un proyecto de reforma de asociaciones civiles, lo que generaría un impacto significativo en entidades que se oponen a su gestión. Este avance se produce en el contexto de la reforma laboral, que ha renovado el entusiasmo político en el oficialismo.
Las organizaciones afectadas por esta propuesta han sido identificadas como antagonistas del actual gobierno, lo que añade una dimensión de conflicto a la situación. La administración libertaria busca abordar los intereses de estas entidades, lo que podría desencadenar reacciones en la comunidad.