El nuevo esquema de control en fronteras que está preparando el Gobierno se caracteriza por una política migratoria más estricta, lo que ha generado un intenso debate en la sociedad. Este enfoque, similar al del ICE en Estados Unidos, busca endurecer las normativas relacionadas con la migración.
La situación ha llevado a que diversos sectores, tanto políticos como sociales, se manifiesten en contra de estas medidas. En este contexto, se han incrementado las voces que proponen un boicot al Mundial 2026, especialmente desde Alemania, donde dirigentes han sugerido discutir esta posibilidad por motivos políticos. Al mismo tiempo, en México, organizaciones sociales critican el evento deportivo por su impacto en las comunidades urbanas.
Por otra parte, una reciente encuesta ha reavivado las preocupaciones sobre la inflación en el país, un tema que inquieta al presidente Milei. Los resultados reflejan preocupaciones sobre precios y consumo, lo que podría afectar la percepción social hacia su modelo económico.