Las instituciones educativas de Ensenada se preparan para reiniciar las actividades académicas tras un período de receso. La preocupación se centra en el desacople financiero que enfrentan debido a la falta de ingresos durante los meses sin clases.
Además, se destaca la baja cantidad de alumnos inscriptos, lo que agrava la situación económica de las escuelas. Este contexto plantea desafíos importantes para la continuidad educativa y la sostenibilidad de las instituciones en la región.