La prisión preventiva de Nicolás Rodríguez y Daniela Silva Muñoz fue dictada por el juez de Garantías Juan Pablo Masi, tras una investigación que revela un patrón de violencia sexual sistemática. El magistrado elaboró un informe extenso que no solo detalla hechos aislados, sino que también expone un entramado de manipulación psicológica y amenazas que afectaron a las denunciantes.
Según la resolución del juez, las relaciones de poder involucradas en el caso anularon la capacidad de consentimiento de las víctimas, lo que refuerza la gravedad de los hechos. Este caso ha generado preocupación en la comunidad, evidenciando la necesidad de abordar la violencia de género y sus consecuencias en el entorno social.