El gobernador expresó su desacuerdo con las políticas económicas implementadas a nivel nacional, señalando que afectan gravemente a la población. En sus declaraciones, criticó fuertemente el proyecto que se comenzará a debatir próximamente, considerándolo perjudicial para el país.
Durante su discurso, calificó al presidente argentino de "irresponsable" y lo acusó de "estar arruinando la vida de millones y millones de argentinos". Esta postura refleja un creciente descontento en la administración provincial ante las decisiones del gobierno nacional.