La matrícula escolar en el nivel primario está proyectada para disminuir significativamente en los próximos años. Se estima que hacia 2030 habrá una reducción del 27% en comparación con los registros actuales, lo que representa aproximadamente 1,2 millones de estudiantes menos que en 2023.
Esta tendencia podría impactar a las instituciones educativas, que podrían enfrentar una caída de hasta 500.000 alumnos en sus aulas. La situación plantea desafíos para la planificación y sostenibilidad de las escuelas en la región.