La administración pública se verá compuesta por 530.922 empleados en total, incluyendo tanto a la administración central como a organismos descentralizados. Este número refleja una estructura donde predominan los empleados de planta permanente.
No se prevén nuevas incorporaciones en el corto plazo, lo que puede afectar la capacidad de respuesta de algunos servicios públicos. En este contexto, se están llevando a cabo negociaciones paritarias para regularizar la situación del personal vinculado a Salud, lo que podría mejorar las condiciones laborales en este sector crítico.