La dirigencia de la institución ha anunciado la implementación de nuevos mecanismos de control con el fin de mejorar su situación económica y financiera. Este esfuerzo busca optimizar los procesos de compras y fortalecer los controles internos, aspectos que han sido prioritarios ante la crisis actual.
Además, se ha decidido iniciar una auditoría interna que permitirá evaluar de manera más clara la situación actual y la gestión de recursos. Esta medida es considerada esencial para reacomodar aspectos clave en la administración y asegurar un manejo más transparente.
Estas acciones son parte de un plan más amplio para enfrentar los desafíos que la institución enfrenta en este momento y buscar una recuperación sostenida que beneficie a la comunidad.