En abril, la actividad económica en Argentina experimentó un freno, después del notable aumento registrado en marzo. Según el último Índice General de Actividad (IGA) de Orlando J. Ferreres & Asociados, la variación interanual fue nula, mientras que se observó una caída mensual desestacionalizada del 0.7 por ciento. Esto dejó al primer cuatrimestre con una disminución acumulada de 0.3 por ciento.
El informe destaca que la economía avanza "a dos velocidades". Sectores como energía, minería y agro se mantienen dinámicos, pero la industria manufacturera y el comercio son los más afectados. A pesar de esto, Ferreres señala que hay perspectivas de mejora gradual para los sectores más golpeados, sustentadas en una macroeconomía más estable y una posible desaceleración de la inflación.
El análisis sugiere que si la inflación disminuye, podría haber un incremento en los ingresos familiares y en la confianza del consumidor, lo cual favorecería un cambio en la tendencia del comercio y la industria. En marzo, la actividad había crecido un 5.5% en comparación interanual, impulsada por la recuperación en el agro y la minería.