La industria farmacéutica en Argentina ha demostrado una notable resiliencia, a pesar de la crisis económica que afecta a otros sectores. Un reciente informe de la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) indica que el empleo en este rubro ha crecido desde la asunción de Javier Milei, alcanzando 43.693 puestos de trabajo en el tercer trimestre de 2025, lo que representa un aumento del 1,7% en comparación con el cierre de 2023.
Este sector, que cuenta con 55 plantas en el Área Metropolitana de Buenos Aires, también se ha expandido hacia provincias como San Juan y La Rioja, donde se han establecido nodos logísticos cruciales para la exportación. Actualmente, la industria farmacéutica abastece a más de 100 países, contribuyendo tanto a la demanda interna como a la generación de divisas.
A diferencia de otros segmentos que enfrentan desinversión, la farmacéutica se ha consolidado como un motor económico, resistiendo además las presiones de las multinacionales que intentan modificar el enfoque del mercado local mediante lobbies relacionados con la regulación de patentes y biosimilares.