La consultora Industria y Desarrollo ha pronosticado que la economía argentina perderá 105.000 puestos de trabajo en el sector industrial durante 2026. Esta cifra incluye 60.000 empleos directos y 45.000 indirectos. A la fecha, la actividad manufacturera muestra una contracción del 3,1% en el año, estando 14,5% por debajo de su pico en noviembre de 2017.
El sector se encuentra en una situación crítica, con una capacidad ociosa cercana al 40% y un aumento en la mora bancaria de las empresas, que pasó del 0,9%3,3% en un año. Solo en marzo se registraron 5.000 empleos directos perdidos. La consultora describe esta situación como un “efecto sándwich”, donde los costos de la energía eléctrica y el gas han aumentado significativamente, mientras que las importaciones de bienes de consumo han crecido un 29%, en contraste con la caída del 12% en las importaciones destinadas a la producción.
Este panorama sugiere un cambio en el motor de la economía argentina, que podría estar pasando de la industria a un enfoque más financiero y extractivo, lo que podría tener implicaciones graves para el desarrollo económico a largo plazo.