El contrabando en Argentina ha crecido significativamente, representando cerca del 5% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que genera preocupación entre los empresarios por su impacto en la industria formal. Durante el V Encuentro del Consejo de Asociaciones Empresariales Sudamericanas por el Comercio Lícito, se resaltó que uno de cada tres teléfonos celulares vendidos en el país proviene de canales ilegales, lo que se traduce en aproximadamente tres millones de dispositivos al año.
Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), comentó que el Gobierno está intentando desarrollar medidas para combatir este problema, aunque reconoció las dificultades de controlar una frontera extensa. Además, se destacó que el comercio ilegal de celulares representa entre el 5% y el 15% del total del comercio ilícito.
La consultora MAP también subrayó la pérdida de cerca de US$2.300 millones en ingresos fiscales a causa del contrabando, afectando particularmente a sectores como la cerveza, el tabaco y los textiles. En Latinoamérica, se estima que tres de cada diez cigarrillos consumidos son ilegales, según Juan José Benítez de Philip Morris Argentina.