La celebración del Mundial de Fútbol 2026 generó un impacto económico significativo en México, con una derrama estimada en 50 mil millones de pesos. Este ingreso provino principalmente de las sedes del torneo: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Según la Concanaco Servytur, el gasto turístico en estas ciudades alcanzó los 35 mil millones de pesos, mientras que el aumento en el consumo en hogares fue de 15 mil millones de pesos. Adicionalmente, más de 5 mil millones de pesos se generaron por la venta de boletos. En la conferencia titulada “El balón dejó de rodar en México, pero la economía no”, se discutieron estrategias para mantener este crecimiento a través del desarrollo del turismo deportivo y la digitalización del comercio.
La ocupación hotelera promedio durante el evento fue del 66 por ciento, con picos que alcanzaron hasta el 90 por ciento en días de partido. Se estima que 2.1 millones de turistas utilizaron hoteles y 700 mil optaron por plataformas de corta estancia. En cuanto a la gastronomía, la Canirac reportó un incremento en sus ventas de entre 15 y 30 por ciento durante los partidos de México, generando alrededor de 15 mil empleos temporales.