Un reciente estudio del centro de innovación Fundar indica que Argentina ha dejado de ser un país "barato" en comparación con el resto de América Latina. En marzo, la inflación en dólares alcanzó el 3,6% mensual, mientras que la media regional fue del 4,2%, lo que ha llevado a que el país se alinee con el promedio de la región.
A pesar de un abaratamiento relativo, la producción en Argentina sigue siendo costosa en comparación con las importaciones. El informe revela que Argentina es más cara en seis de los once sectores analizados, incluyendo restaurantes e indumentaria, y que desde abril, también en transporte. En contraste, se observan precios más bajos en alimentos y servicios.
Desde la asunción de Javier Milei, los precios relativos han mostrado cierto ordenamiento, aunque persisten desafíos. En el último mes, el promedio de precios en dólares cayó un 0,6% en relación a la región, con algunas categorías como educación y recreación viendo reducciones, mientras que otros, como comunicaciones, sufrieron aumentos. Sin embargo, en el último año, el país se ha vuelto un 10,4% más barato en dólares, destacando a indumentaria como el sector que más se abarató.