La balanza energética de Argentina alcanzó un superávit de US$ 6.987 millones en el primer semestre de 2026, el más alto registrado en ese período. Este notable crecimiento se atribuye principalmente a la producción de petróleo y gas no convencional de Vaca Muerta, que ahora representa más del 68% de la producción nacional de petróleo y el 67% de gas, impulsando las exportaciones energéticas.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, las exportaciones de combustibles y energía crecieron un 52% hasta mayo, superando los US$ 8.118 millones. La producción en Vaca Muerta fue el principal motor de este crecimiento, contribuyendo en un 79% a las exportaciones, a diferencia de los precios internacionales, que solo impactaron en un 21%.
Este auge en la producción local ha reducido la dependencia de importaciones, reflejando un cambio significativo en la economía del país. Además, se proyecta que la producción de petróleo nacional aumentará un 16% en 2026, superando el récord de 1998, gracias al desarrollo continuo de los bloques en la Cuenca Neuquina.