Más de 26.000 empresas han cerrado en Argentina en los últimos dos años, lo que ha llevado al país a estar al borde de su mínimo histórico en cuanto a compañías activas. Actualmente, hay 488.177 empresas funcionando, un número apenas superior al peor registro observado. Esta situación es consecuencia directa de las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei, que han provocado una caída generalizada en casi todas las actividades productivas.
Desde septiembre de 2021, Argentina había logrado un periodo de recuperación, con la incorporación de 27.422 nuevas compañías hasta enero de 2024. Sin embargo, ese avance fue abruptamente interrumpido con la llegada de Milei a la presidencia. Un informe del Observatorio de la Industria de la UTN.BA destaca que el Comercio ha sido el sector más afectado, con 6.291 establecimientos cerrados, seguido por el rubro Industrial, con 3.025 fábricas desactivadas.
Este panorama refleja una inestabilidad continua en el tejido productivo argentino, que ha mostrado un comportamiento oscilante desde 2015. Los sectores industriales como el metalúrgico, textil, alimenticio, automotriz, materiales de construcción y químico han sufrido impactos significativos debido a las medidas de la administración de La Libertad Avanza, dejando a miles de trabajadores en una situación de incertidumbre.