Las ventas minoristas en la región continúan en declive, marcando una caída interanual por cuarto año consecutivo, según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Esta tendencia refleja una crisis de consumo que afecta a los supermercados y autoservicios mayoristas, con datos del INDEC que evidencian un retroceso significativo.
En abril, las ventas en supermercados a precios constantes cayeron un 3,7% en comparación con el año anterior, mientras que los autoservicios mayoristas sufrieron una caída del 5%. En el primer cuatrimestre, los supermercados registraron un descenso acumulado del 3,3%, y los mayoristas del 3,2%. A pesar de un incremento nominal en las ventas, la inflación del sector superó el 26%, lo que resultó en caídas reales en ambas categorías.
Las categorías de menor crecimiento nominal fueron indumentaria y calzado, con un incremento del 10,4%, y artículos electrónicos, con un 17,6%. En el ámbito de los mayoristas, las ventas totales en abril alcanzaron los $359.384 millones, pero el aumento no compensó la inflación, llevando a una baja real del 5%, la más pronunciada desde el inicio de 2026.