El dólar oficial cerró el martes en $ 1.490, acercándose a su máximo del año de $ 1.495 registrado en enero. En lo que va del mes, ha experimentado un aumento del 4,5%, superando la inflación de junio que ronda el 15%. Este incremento se debe tanto a factores locales como globales, incluyendo el comportamiento del dólar a nivel internacional, que alcanza su nivel más alto desde noviembre de 2025.
Según el economista Miguel Kiguel, este movimiento no debería generar preocupación, ya que el peso argentino está recuperando parte de su valor. A pesar de que el Gobierno no muestra una alarma notable por la situación, se prevé que la presión sobre el peso se mantenga en el corto plazo, influenciada por la desaceleración en la liquidación del sector agro y el contexto global de tasas de interés más altas.
El aumento de las expectativas sobre un posible ajuste en las tasas por parte de la Reserva Federal también contribuye a la apreciación del dólar. Este fenómeno podría impactar en las políticas del Gobierno y en el equipo económico, que deberá considerar estos cambios en su planificación futura.