La situación económica en Mendoza se encuentra en un punto crítico, según un reciente informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL). Los economistas Gustavo Reyes y Jorge Day han destacado que el estancamiento de la provincia no se debe únicamente a debilidades locales, sino a la desaceleración de la economía argentina en general.
El estudio revela que el Producto Geográfico Bruto (PGB) de Mendoza se compone de tres sectores principales. El sector de los servicios representa casi el 58% de la actividad económica, destacándose en comercio, educación y administración pública, aunque depende en gran medida del mercado interno. Le sigue el sector de bienes, que aporta alrededor del 36% y es crucial para generar ingresos externos, abarcando actividades como la industria vitivinícola y la agroindustria.
Por último, el 6% restante corresponde a la construcción y a servicios básicos, que están vinculados al consumo local. Este análisis pone de relieve la necesidad de un debate profundo sobre la estructura económica mendocina y su futuro productivo.