El buen momento de la Selección Argentina ha impactado positivamente en el ánimo de la población y en el consumo local. Comerciantes, como Gustavo, dueño de una librería en San Juan y Siria, han notado un aumento en las ventas, especialmente de productos relacionados con el Mundial y las fechas patrias. Aunque los salarios siguen rezagados respecto a la inflación, hay un cambio en la disposición de los clientes a gastar, incluso utilizando tarjetas de crédito para adquirir artículos que rondan los 5.000 pesos.
El economista Sebastián Laza, autor de “Economía de las emociones”, observó que en ciertos sectores existe un "microclima" que favorece el consumo, impulsado por el estado de ánimo de la gente. Según Laza, el buen desempeño de la selección puede estimular la demanda en rubros como la ropa y las salidas recreativas, a pesar de que los ingresos se mantengan estancados. Este fenómeno resalta cómo las emociones influyen en las decisiones de compra, algo que las empresas buscan aprovechar.
Desde el 18 de diciembre, cuando Argentina se consagró campeona del mundo por tercera vez, muchos hinchas han mostrado interés en personalizar sus camisetas con la tercera estrella, lo que también ha contribuido al aumento en las ventas de merchandising. Esta situación se repite en diversos comercios de la región, que se adaptan a la demanda generada por el ambiente festivo del Mundial.