El Fondo Monetario Internacional (FMI) expresó su respaldo a la reforma laboral que se discute en la Cámara de Diputados, destacando su potencial para reducir la informalidad y fomentar la creación de empleo. Sin embargo, advirtió sobre los costos de la transición que podrían surgir con la implementación de estas nuevas normativas.
En una conferencia de prensa, la vocera del FMI, Julie Kozack, mencionó que las negociaciones para la revisión de metas aún están en curso, sin un plazo definido para el nuevo desembolso a Argentina, que debería ser cercano a USD 1.000 millones. Kozack también subrayó la importancia de las reformas estructurales que el Gobierno argentino está llevando a cabo.
Además, el FMI apoyó los recientes acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea, que requieren aprobación del Congreso. Kozack enfatizó la necesidad de que el Gobierno implemente medidas para mitigar los efectos negativos de la apertura comercial.